Si tu empresa lo necesita, nosotros lo construimos.
Plataformas, integraciones y automatización para startups, pymes y corporativos. Diseñado a medida, entregado con precisión.
Un equipo para todo tu software.
Diseño, desarrollo, integraciones, datos y soporte. No tienes que contratarlo todo: casi siempre empezamos por una cosa y vamos sumando cuando el negocio lo pide.
Plataformas a medida
Sistemas web y aplicaciones internas diseñadas alrededor de tus procesos, no al revés. Tú decides cómo se trabaja; el software se adapta.
Aplicaciones móviles
Apps para iOS y Android desde una sola base de código, publicadas en ambas tiendas. Notificaciones, uso sin conexión y una experiencia que se siente nativa.
Diseño de producto y experiencia
Entendemos cómo trabaja tu gente antes de dibujar una sola pantalla. Prototipos que se prueban con usuarios reales y un sistema visual que mantiene todo coherente conforme crece.
Integraciones empresariales
Conectamos BMC Helix, Jira y tus sistemas existentes en flujos que hablan entre sí sin fricción, con control de errores y reintentos.
Automatización y mejora de procesos
Primero mapeamos cómo se trabaja hoy y dónde se pierde el tiempo. Después eliminamos ese trabajo manual con orquestación, bots y pipelines que corren solos y se reportan.
Migración de sistemas
Sacamos tu operación de las hojas de cálculo o de un sistema que ya nadie mantiene. Migramos el histórico y convivimos con lo viejo hasta que el corte sea seguro.
Datos y reportes
Tableros con los números que de verdad se miran cada semana, tomados de tu propio sistema y no de una hoja que alguien actualiza a mano.
Inteligencia artificial aplicada
Integramos modelos de IA donde generan valor real: asistentes, clasificación de documentos y decisiones asistidas dentro de tus propios sistemas.
Calidad y pruebas automatizadas
Diseñamos la estrategia de pruebas de tu software: suites automatizadas, CI y control de regresiones para liberar sin miedo.
Seguridad y accesos
Permisos por rol, registro de quién hizo qué y revisión de los puntos donde tu información queda expuesta. Se diseña desde el inicio, no se agrega al final.
Nube e infraestructura
Despliegue, ambientes separados para pruebas y producción, respaldos y monitoreo. Todo documentado, para que la operación no dependa de una sola persona.
Producto continuo
Evolucionamos lo construido: monitoreo, mejoras y soporte con el mismo equipo que lo creó. Nadie tiene que aprender tu sistema desde cero.
Trabajo real, en producción.
Algunos de los productos y sistemas que construimos y mantenemos hoy.
Claro de principio a fin.
De la primera conversación al soporte del día a día. Cada etapa termina en algo que puedes revisar, y sabes de antemano qué recibes en cada una.
Descubrimiento
Recorremos tu operación con quien la vive todos los días, revisamos los sistemas que ya usas y ponemos nombre a lo que te está costando tiempo. Los riesgos técnicos salen a la luz aquí, no a mitad del proyecto.
Arquitectura y diseño
Definimos el modelo de datos, las integraciones con tus sistemas y cómo se verá cada pantalla. Recorres un prototipo navegable y pides cambios cuando todavía cuestan minutos, no semanas.
Construcción
Cada semana ves avance real en un ambiente de pruebas abierto para ti. Todo cambio pasa por revisión de código y por pruebas automatizadas que corren solas antes de integrarse.
Pruebas y puesta en producción
Probamos los casos límite, la carga esperada y los permisos de cada perfil. La migración de datos se ensaya antes, y la salida a producción lleva un plan de reversa listo por si algo no sale como esperábamos.
Soporte y mantenimiento
El sistema queda monitoreado: si algo falla lo sabemos antes que tú. Mantenemos respaldos que probamos de verdad, aplicamos actualizaciones de seguridad y respondemos en los tiempos que acordamos por escrito.
Evolución
Medimos qué se usa y qué no, y priorizamos contigo lo que sigue. El producto crece por partes, sobre lo que ya está probado, sin rehacerlo desde cero cada vez que el negocio cambia.
Lo que casi todos preguntan.
Las dudas que salen en la primera llamada, contestadas antes de que tengas que hacerlas.
¿Cuánto cuesta un proyecto?
Depende del alcance, y por eso la primera etapa es entenderlo. Después del descubrimiento recibes una estimación por escrito, con el detalle de qué incluye y qué no. Esa conversación no te cuesta nada ni te compromete.
¿Cuánto tarda?
Una primera versión útil suele estar entre seis y doce semanas, según el tamaño. No esperas hasta el final para ver algo: desde la tercera semana hay entregas cada semana en un ambiente de pruebas abierto para ti.
¿De quién es el código?
Tuyo. Se entrega en tu propio repositorio y lo puedes auditar en cualquier momento. No usamos licencias que te aten ni plataformas de las que no puedas salir.
¿Qué pasa si un día dejamos de trabajar juntos?
Te quedas con el código, la infraestructura a tu nombre y la documentación para que otro equipo lo retome. Es la pregunta más justa que puedes hacer y la contestamos igual el primer día que el último.
¿Trabajan con nuestro equipo interno?
Sí, y suele salir mejor así. Podemos construir todo, integrarnos con tus desarrolladores, o dejar el proyecto listo para que tu gente lo mantenga, con el traspaso hecho en serio y no en un correo.
¿Y si ya tenemos un sistema funcionando?
Casi siempre lo hay. Nos integramos con lo que ya usas o migramos por partes, conviviendo con lo viejo hasta que el corte sea seguro. Nadie apaga un sistema en producción de un día para otro.
Cuéntanos qué quieres construir.
Respondemos en menos de 24 horas con una primera lectura del proyecto y los siguientes pasos.
La primera conversación no cuesta nada ni te compromete. Salimos de ella con un alcance claro y una estimación por escrito.